Entrevista a Agustín Hellín (guitarrista)
Fecha Lunes, 25 de Septiembre de 2006
Tema Noticias




Por Eliana Diéguez

A partir del pedido de la Iglesia de la Merced a Agustín Hellín se le ocurre agruparse con Carlos Soto López (cantaor) y Rodrigo González (percusión), de allí es que surge la idea de fundar el grupo Mirabrás, donde tocarían las canciones que él cantaba con su familia en Navidad, como algunos Villancicos.

El recital trata de la relación entre la música Andaluza y el Flamenco con las expresiones de la Cristiandad.

La música que se canta en la procesión a la Virgen del Rocío, las Saetas que se cantan al paso de la procesión en Sevilla, Sevillanas Bíblicas, ya que las cuatro coplas que tomaron son sucesos del Antiguo Testamento.

Siempre lo desarrollaron en espacios reducidos por la acústica y ahora quisieran incorporar coros.

El 23 de Septiembre a las 19 horas, muestran su obra y presentan su cd Cante y Plegaria (la oración popular en Andalucía) en el Museo Larreta de esta Ciudad.

-¿Cómo fueron tus inicios?

Me inicié porque mi padre cantaba Flamenco y tocaba un poquito la guitarra, desde chico siempre me interesó y en realidad yo empecé tarde, pisé un escenario a los veinticinco años, me llamó Naty Mistral y tenía que hacer un reemplazo del guitarrista y en tres días debuté.

-¿Tenías entrenamiento previo?

En realidad sobre un escenario nada, así que me dieron el smoking y ya, además de todo lo que me pedían, lo sabía, y a partir de ahí cada vez que Mistral venía a la Argentina me contrataba.

-Y debutaste a lo grande…

A veces es una suerte y a veces no, también empezar de abajo significa que tenés mucho tiempo de preparación y al mismo tiempo te arriesgas; por ejemplo Salinas es un guitarrista que si tenía poca audiencia a él no le importaba, porque eso significaba que tocaba mejor cada día.

-Luego, ¿cómo fuiste encaminándote?

Empecé a conocer los colegas y también trabajé en el tablao Los Tarantos, en el año 1973/74 y de a poco conocí a la gente del medio en una época donde no había tanto trabajo como ahora; donde recién aparecía Camarón.

-¿Cómo estudiabas?, ya que en ese momento no había maestros como los que de repente los hay hoy.

Generalmente estudiaba sólo con la ayuda de cintas, ahora hay más facilidades porque hay videos y vienen muchos más artistas; pude viajar a España y me encontré con guitarristas que enseñaban lo de Paco para atrás, ya que el resto era imposible de sacar de oído, lo que estaba pasando a nivel musical.

-¿qué opinas de las fusiones musicales en torno al Flamenco?, hoy por hoy.

El Flamenco es más conservador que otros géneros, todo lo nuevo que se incorpora a él tiene que tener su tiempo de decantación para ver qué es lo que queda y esa característica es lo que lo hace especial. Cada registro tiene un contenido histórico y cuando más se respeta ese contenido más Flamenco es.

El guitarrista resume dos problemas, no sólo es necesario tocar bien, sino en España por ejemplo vos no podes tocar y no ser compositor de tu música, ya que cada hijo no quiere ser lo que es su padre; entonces quizás en seis notas resumís algo nuevo, que tenga que ver con el pasado, que suene Flamenco.

Componer te permita acercarte a la personalidad, a la individualidad, se puede ser muy buen intérprete pero no creador. En España no hay cover por lo menos en los últimos treinta años, por lo tanto el tema de la enseñanza es difícil en el sentido que esto suene Flamenco y no otra cosa; con respeto a que en determinado momento diez personas conocedoras del Flamenco griten Olé, es como un discurso salpicado de momentos geniales.







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